Guía simple con criterio profesional
Ir al supermercado o farmacia y pararte frente a los cepillos dentales puede ser más confuso de lo que parece. Hay de todos los colores, formas, tamaños y promesas. Pero... ¿cuál es realmente el mejor para ti?
Hoy te ayudo a elegirlo de forma simple y con criterio profesional.
Sí, suaves. Aunque creas que "entre más duro, más limpia", la verdad es que los cepillos de cerdas duras pueden desgastar el esmalte y dañar tus encías con el tiempo.
¿Por qué suaves? Porque limpian bien con una buena técnica y lo hacen sin agredir tus tejidos.
Un cepillo con cabezal pequeño permite llegar mejor a zonas difíciles, como los molares o detrás de los dientes frontales inferiores. Además, es más cómodo para maniobrar sin golpear las encías.
¿Ergo qué? Que sea fácil de agarrar con firmeza y manipulación.
Ambos pueden funcionar muy bien. Puedes comprarte el mejor cepillo de dientes del universo, pero la clave está en la técnica.
Cada 3 meses, o antes si:
Y por último pero no menos importante, el cepillo dental de las zonas que no se ven se llama SEDA DENTAL. Aprender a saber comprar una herramienta de primera necesidad es básico para obtener los mejores resultados. Los buenos hábitos siempre empiezan desde tu hogar.
Agenda una valoración y te guiamos personalmente.